Crisis migratoria en Ceuta reabre disputa territorial entre España y Marruecos
MADRID, 18 sep. La crisis migratoria que mantiene a miles de personas en Ceuta ha adquirido una nueva dimensión política después de que Marruecos reactivara sus reivindicaciones sobre la soberanía de esta ciudad y Melilla, mientras en España crece el debate sobre el posible uso de la presión migratoria como instrumento de influencia.
Más de 70.000 personas entraron desde Marruecos a Ceuta durante los días 30 y 31 de julio, en una llegada masiva que desbordó los servicios de acogida y obligó a España a habilitar nuevos espacios. El Gobierno calcula que todavía permanecen entre 9.000 y 10.000 migrantes en la ciudad. Este viernes, cientos fueron trasladados desde las playas hacia un centro temporal instalado en el puerto.
La crisis coincide con un nuevo endurecimiento del discurso marroquí sobre Ceuta y Melilla. El ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, afirmó que ambas ciudades constituyen un “derecho histórico y geográfico” de Marruecos y reclamó un diálogo para lograr su “retorno al seno de la patria”. España rechazó categóricamente esas pretensiones y reafirmó que ambas forman parte de su territorio y de la Unión Europea.
La situación reabre además las tensiones entre Madrid y Rabat relacionadas con el Sáhara Occidental. En 2022, el Gobierno de Pedro Sánchez respaldó el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el territorio, decisión que permitió mejorar las relaciones bilaterales. Ahora, la reaparición de las reclamaciones sobre Ceuta y Melilla genera dudas sobre la estabilidad de ese entendimiento.
En este contexto, algunos análisis han planteado que Marruecos podría utilizar la presión migratoria para aumentar su capacidad de negociación sobre las ciudades españolas, aunque no existe evidencia concluyente de que la entrada masiva haya sido organizada con ese objetivo. Marruecos ha negado cualquier responsabilidad.
La hipótesis ha cobrado relevancia después de que un responsable de la OTAN señalara que la crisis podría haber tenido un componente de “guerra híbrida”.
Así, la crisis de Ceuta trasciende la cuestión migratoria y vuelve a colocar sobre la mesa una disputa territorial que Marruecos mantiene desde hace décadas, en un momento delicado para sus relaciones con España.
Fuente: Antena 3, El País, El Nacional de Cataluña.