El despertar de los Andes: Argentina se proyecta como potencia mundial con inversiones mineras por US$ 12.000 millones

El despertar de los Andes: Argentina se proyecta como potencia mundial con inversiones mineras por US$ 12.000 millones

Argentina ha dejado de ser una promesa en los borradores de los geólogos para convertirse en el principal destino de inversión de los gigantes mineros del mundo. Así lo confirmó recientemente el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, quien reveló que una de las compañías más grandes del planeta ha puesto sus ojos en el país con un plan de desembolso que oscila entre los US$ 10.000 y US$ 12.000 millones. Según el funcionario, este giro estratégico responde al cambio de rumbo económico y a un nuevo clima de previsibilidad que ha posicionado al país como una pieza clave para los intereses de Occidente en América Latina.

El gran motor detrás de este «aluvión» de capitales es el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones). Este marco legal, que ofrece estabilidad fiscal por 40 años y beneficios aduaneros sin precedentes, ha sido calificado por los líderes de la industria como el catalizador definitivo. Para directivos como Gary Nagle, CEO de Glencore, el RIGI ha transformado el panorama argentino, permitiendo que proyectos que estuvieron «durmiendo» durante décadas por la volatilidad económica, hoy finalmente vean la luz bajo condiciones competitivas a nivel global.

Entre los candidatos más fuertes para protagonizar esta histórica inversión destaca la suiza Glencore, que ya tiene en marcha dos proyectos masivos. El más ambicioso es El Pachón en San Juan, un yacimiento de cobre de clase mundial que requiere una inversión de US$ 9.500 millones y promete crear 10.000 empleos durante su construcción. A este se suma el proyecto MARA en Catamarca, una expansión estratégica de la infraestructura de La Alumbrera que permitirá reactivar la producción de cobre, oro y plata con una inversión adicional de US$ 4.000 millones.

Sin embargo, todas las miradas apuntan también hacia BHP, la minera más grande del mundo. El gigante anglo-australiano ha desembarcado en San Juan mediante un joint venture con Lundin Mining para desarrollar el Proyecto Vicuña. Este complejo, que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, aspira a situarse entre los 10 centros de producción de cobre más importantes del planeta. De hecho, Vicuña ya solicitó su ingreso al RIGI bajo la categoría de «Proyecto de Exportación Estratégica», una distinción reservada solo para inversiones que superan escalas extraordinarias de capital y tiempo.

La provincia de San Juan se perfila así como el epicentro de esta revolución minera, concentrando proyectos que individualmente superan en presupuesto a toda la industria del litio junta. La reactivación de las obras en La Alumbrera está prevista para finales de 2026, con el objetivo de iniciar la producción masiva en el primer semestre de 2028. Esta línea de tiempo no solo garantiza un flujo constante de divisas en el corto plazo, sino que asegura la inserción de Argentina en la cadena de suministros global de minerales críticos, esenciales para la transición hacia energías limpias.

Con recursos minerales que se cuentan por miles de millones de toneladas, Argentina finalmente está rompiendo el estancamiento frente a competidores regionales como Chile. La combinación de una geología privilegiada, un marco legal de largo plazo y el respaldo político de las potencias globales crea un escenario donde el sector minero podría convertirse, en menos de una década, en uno de los principales pilares de la estabilidad macroeconómica del país.

Fotografía: El secretario del Tesoro de EE.UU, Scott Bessent. REUTERS/Leah Millis