Pentágono planea transmitir en vivo el fusilamiento del autor de la masacre de Fort Hood

Pentágono planea transmitir en vivo el fusilamiento del autor de la masacre de Fort Hood

WASHINTONG, 12 de oct.- El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció que transmitirá en vivo la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Hasan, exmayor del Ejército condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009. La ejecución está prevista para el 3 de diciembre a las 13:00, hora local, en la misma instalación donde ocurrió el ataque.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió la decisión al afirmar que el público debe conocer las consecuencias de este tipo de delitos. El presidente Donald Trump aprobó la pena de muerte el 2 de octubre, mientras que el secretario interino del Ejército, Adam Telle, fijó la fecha de ejecución cuatro días después.

Hasan fue declarado culpable en 2013 de 13 cargos de homicidio premeditado y 32 de intento de asesinato. Durante el ataque, abrió fuego contra militares que se encontraban en un centro de procesamiento médico antes de ser desplegados en Afganistán. El caso se convirtió en uno de los tiroteos más mortíferos ocurridos en una instalación militar estadounidense.

El anuncio de la transmisión provocó críticas de representantes de ambos partidos. El senador republicano Thom Tillis calificó la propuesta de repugnante, mientras que el demócrata Chris Murphy cuestionó que el Gobierno convierta una ejecución en un espectáculo público. También surgieron dudas sobre su compatibilidad con las normas militares, que limitan quiénes pueden presenciar este tipo de procedimientos.

La normativa del Ejército establece condiciones para los testigos y prohíbe la presencia de menores, pero no contempla expresamente una transmisión pública por internet. Por ello, la implementación del anuncio plantea interrogantes legales y operativos.

Si se concreta, la transmisión supondría un hecho excepcional en la historia militar estadounidense y abriría un debate sobre la transparencia judicial, los límites de la exposición pública de la pena de muerte y el papel del Estado ante la violencia.