De los fertilizantes al bolsillo: cómo la guerra en Medio Oriente ya presiona los precios en Perú
El alza del petróleo, los fertilizantes y los fletes ya empieza a sentirse en la economía peruana. En un país que depende de combustibles importados, el impacto externo llega más rápido a los alimentos, el transporte, los empaques y otros productos de consumo diario.
La guerra en Medio Oriente ya comenzó a trasladarse al bolsillo de los peruanos. El cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el petróleo y parte importante del comercio mundial de energía, ha disparado la volatilidad del crudo y empujado el Brent por encima de los 100 dólares por barril. El BCRP advirtió en marzo que este conflicto ya elevó el precio del petróleo y reavivó los riesgos inflacionarios.
El primer golpe se siente en el agro. Cuando sube el petróleo, también suben los fertilizantes, el diésel y el transporte de carga. Reuters reportó que la guerra ha recortado la oferta global de fertilizantes y ha encarecido la urea, mientras el BCRP ya alertó sobre mayores precios de fertilizantes y petroquímicos. Eso encarece sembrar, cosechar y mover productos, y termina presionando el precio de alimentos básicos.
Después viene el efecto en la mesa. Si suben el trigo, el maíz y la soya, se encarecen productos como harinas, aceites y también las cadenas de pollo, huevos y lácteos. En el caso de la leche, el impacto llega por varias vías a la vez: alimento para el ganado más caro, mayor costo de transporte, refrigeración y procesamiento.
Carlos Posada, director ejecutivo del Idexcam de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), dijo a Gestión que el impacto será mayor en el sector agrícola, porque el encarecimiento del crudo presiona directamente el precio de fertilizantes como la urea y de granos como trigo, soja y maíz.
“Los rubros más expuestos, como alimentos, transporte, energía y restaurantes, concentran más del 60 % del gasto de los hogares peruanos, siendo el rubro de alimentos el de mayor peso. Esto implica que cualquier incremento en estos sectores tendría un impacto significativo en la inflación”, precisó.
En Perú el golpe puede sentirse más porque el país sigue dependiendo del exterior para abastecerse de parte del petróleo y del diésel que consume. Osinergmin señala que la producción nacional no alcanza para cubrir la demanda, por lo que el mercado local queda más expuesto a cualquier shock internacional. En otras palabras: si sube el combustible afuera, aquí se encarece no solo el grifo, sino también toda la cadena logística. Además de impactar directamente en los productos derivados del petróleo como envases y petroquimicos, soya, trigo y maíz que son insumos fundamentales para la producción de alimentos y de productos para la limpieza del hogar.