Diputados aprueban limitar doble nacionalidad para candidatos a Presidencia y gubernaturas en México
CIUDAD DE MÉXICO, 23, septiembre .- La Cámara de Diputados de México aprobó una reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para quienes busquen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue aprobada en lo general con 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención, y ahora será turnada al Senado.
La propuesta plantea que los mexicanos por nacimiento que tengan una segunda nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos. También establece que quienes ejerzan estos cargos no podrán adquirir o invocar otra nacionalidad, utilizar documentos de identidad extranjeros ni acogerse a la protección diplomática de otro Estado.
Para aspirar a la Presidencia, el proyecto incorpora además el requisito de haber residido en México durante al menos 20 años previos. La iniciativa busca modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y contempla que las nuevas reglas se apliquen a partir de las elecciones de 2028.
La regulación mexicana se acerca a los modelos de otros países de la región que establecen restricciones para que personas con doble nacionalidad ocupen los principales cargos del Estado. Un análisis basado en las constituciones vigentes identifica a México, Venezuela y República Dominicana entre los países con mayores limitaciones en esta materia. En Venezuela, la Constitución de 1999 permite la nacionalidad múltiple, pero prohíbe expresamente tener otra nacionalidad para ejercer la Presidencia y extiende la restricción a otros altos cargos, como la Vicepresidencia, magistraturas del Tribunal Supremo y determinados ministerios. En República Dominicana existe un esquema intermedio: una persona con doble nacionalidad puede aspirar a la Presidencia si renunció a la otra nacionalidad al menos diez años antes. En México, la prohibición se desprende actualmente de la interpretación conjunta de distintas disposiciones constitucionales, pero la reforma en trámite establecería restricciones expresas.
La reforma no elimina la posibilidad de que los mexicanos tengan doble nacionalidad para otros fines. La restricción se limita a quienes pretendan ocupar los cargos contemplados en el proyecto.
Durante el debate, legisladores de oposición cuestionaron las dificultades que podría enfrentar una persona para renunciar formalmente a una nacionalidad extranjera, debido a que los procedimientos dependen de las leyes de cada país.
El proyecto deberá ser discutido ahora por el Senado y, al tratarse de una reforma constitucional, posteriormente tendrá que ser aprobado por al menos 17 de los 32 congresos estatales antes de entrar en vigor.