Nicaragua amplía mandatos y restringe candidaturas opositoras con nueva reforma constitucional
MANAGUA, 21 de septiembre.- La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el oficialismo, aprobó una reforma constitucional impulsada por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo que modifica las reglas electorales y amplía de seis a siete años los períodos de los principales cargos de elección popular. La iniciativa fue aprobada en primera legislatura y deberá ser ratificada en una segunda votación prevista para enero de 2027.
Uno de los cambios más controvertidos es la incorporación de restricciones constitucionales para impedir que determinadas personas puedan postularse a cargos públicos. La reforma excluye a quienes sean considerados “traidores a la patria” y a quienes hayan participado o tenido algún vínculo con acciones calificadas por el Gobierno como intentos de golpe de Estado. El término ya ha sido utilizado contra opositores nicaragüenses, incluidos cientos de ciudadanos que fueron despojados de su nacionalidad.
La modificación también extiende el período de Ortega y Murillo, así como el de otros funcionarios elegidos por voto popular. El cambio se suma a la reforma constitucional aprobada en 2025, que creó la figura de la copresidencia y había ampliado previamente los mandatos de cinco a seis años.
La medida altera además el calendario político del país. Las elecciones generales previstas originalmente para noviembre de 2026 fueron desplazadas hasta 2028, según reportes sobre la reforma.
El Gobierno de Ortega sostiene que los cambios buscan garantizar la estabilidad, la soberanía y unas elecciones libres de “injerencias extranjeras”. La oposición y organizaciones internacionales, en cambio, cuestionan que las nuevas restricciones puedan impedir la participación de sectores críticos del Gobierno.
La reforma llega después de la crisis política de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según Naciones Unidas, y provocó el exilio de miles de nicaragüenses.
Con la ampliación de los mandatos y las nuevas condiciones para competir electoralmente, la reforma modifica de manera sustancial el escenario político nicaragüense y concentra en las instituciones controladas por el oficialismo buena parte de las reglas que determinarán la próxima contienda electoral.
Fuentes: El Tiempo, Telemundo Miami.