Trabajadora de Veladero destaca las condiciones y el acompañamiento recibido durante el temporal de nieve
Mayra Nieta permaneció 27 días en el yacimiento debido al bloqueo de los accesos provocado por las intensas nevadas. La trabajadora aseguró que el personal estuvo contenido, contó con los servicios necesarios y recibió acompañamiento durante toda la emergencia.
“Nunca nos faltó nada, estuvimos contenidos”, destacó Mayra Nieta, en una entrevista al Canal 13 de San Juan, al recordar los 27 días que permaneció en la mina Veladero, luego de que un intenso temporal de nieve impidiera realizar el recambio de trabajadores en la fecha prevista.
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Durante su permanencia en el yacimiento, la joven resaltó que el personal contó con alimentación, electricidad, comunicación con sus familias y distintas actividades de acompañamiento. Asimismo, señaló que la organización y el apoyo entre compañeros fueron claves para afrontar la incertidumbre generada por las condiciones climáticas.
“Después de 27 largos días bajamos. Fue hermoso el reencuentro”, expresó la trabajadora tras regresar a su hogar y volver a encontrarse con su familia.
Mayra trabaja desde hace cinco meses en Veladero y participa en un programa de formación para operar camiones fuera de ruta. Como ocurre habitualmente en este tipo de operaciones, inició su jornada pensando que regresaría después de cumplir un turno de 14 días. Sin embargo, la acumulación de nieve y las condiciones de la alta montaña prolongaron su permanencia en el campamento.
Contención durante la emergencia
La trabajadora explicó que los primeros días estuvieron marcados por la incertidumbre, debido a que el personal no sabía cuánto tiempo tendría que permanecer en el yacimiento. A pesar de ello, destacó que las condiciones del campamento permitieron atravesar la emergencia con tranquilidad y seguridad.
Según relató, durante las semanas de aislamiento se mantuvieron operativos los servicios esenciales y se desarrollaron distintas actividades destinadas a acompañar al personal. La experiencia también permitió que los trabajadores fortalecieran sus vínculos y se apoyaran mutuamente mientras esperaban que las condiciones permitieran un descenso seguro.
“Uno se hace fuerte”, reflexionó Mayra al referirse a las exigencias de trabajar en un proyecto ubicado en plena cordillera. Para la joven, llegar mentalmente preparada resulta fundamental, ya que quienes desarrollan sus labores en alta montaña saben que pueden enfrentar cambios climáticos extremos o permanecer más tiempo del previsto.