Terremoto Minero: Rio Tinto y Glencore negocian una megafusión de US$ 260.000 millones para dominar el cobre y el litio

Terremoto Minero: Rio Tinto y Glencore negocian una megafusión de US$ 260.000 millones para dominar el cobre y el litio

El mapa de la minería mundial está a punto de reconfigurarse por completo. Las multinacionales Rio Tinto y Glencore han retomado conversaciones para una fusión que, de concretarse antes del 5 de febrero, daría vida al mayor coloso minero del planeta. Con una valoración combinada que supera los 260.000 millones de dólares, esta operación no solo busca crear un líder industrial imbatible, sino arrebatarle el trono a BHP, el actual gigante del sector.

El corazón de este movimiento es la «fiebre del cobre». Con el metal cotizando en máximos históricos por encima de los 13.000 dólares por tonelada, las grandes mineras están desesperadas por aumentar su exposición a los minerales críticos necesarios para la inteligencia artificial y la transición energética. Mientras el auge inmobiliario en China —tradicional motor del hierro— se apaga, el cobre y el litio se han convertido en el nuevo «oro» de la industria.

El impacto en el cono sur: Argentina, Chile y Perú en la mira

América Latina es el escenario donde este nuevo gigante desplegaría todo su poder. En Argentina, la fusión concentraría megaproyectos clave. Glencore lidera apuestas ambiciosas en cobre como El Pachón (San Juan) y Agua Rica (Catamarca), con inversiones que rondan los 13.300 millones de dólares y que buscan acogerse al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Por su parte, Rio Tinto ya es un actor dominante en el «Triángulo del Litio» con proyectos como Rincón en Salta y Sal de Vida en Catamarca.

En Chile, la operación permitiría a Rio Tinto acceder finalmente a una participación en Collahuasi, uno de los yacimientos de cobre más ricos del mundo, y consolidar su alianza con el Estado chileno para la producción de litio. Mientras tanto, en Perú, la unión sumaría activos estratégicos de cobre como La Granja y Antamina, fortaleciendo el dominio sobre los suministros globales de este metal.

El duelo de titanes: La presión sobre BHP

Esta megafusión coloca a BHP en una posición incómoda. Expertos y banqueros sugieren que el actual líder mundial podría verse obligado a reaccionar, posiblemente intentando sabotear la negociación con una oferta rival o buscando su propia adquisición estratégica. El fantasma del fracaso de BHP en la compra de Anglo American el año pasado aún planea sobre el sector, pero la presión de los accionistas por no perder el liderazgo en el cobre podría forzar nuevos movimientos corporativos en 2026.

Sin embargo, el camino hacia la unión de Rio Tinto y Glencore no está libre de obstáculos. Existen profundas diferencias culturales y operativas entre ambas: Glencore es el mayor transportista de carbón del mundo, un negocio del que Rio Tinto se retiró hace años para limpiar su cartera energética. Además, las autoridades regulatorias de varios países podrían exigir la venta de activos para evitar un monopolio en el suministro de metales críticos.

Por qué ahora: Escala y recursos inmediatos

La gran ventaja de este acuerdo es el acceso a reservas en producción. En lugar de gastar décadas y miles de millones de dólares en explorar y construir nuevas minas desde cero, la fusión ofrece una solución inmediata a la creciente demanda mundial. Si Simon Trott, nuevo CEO de Rio Tinto, y Gary Nagle, de Glencore, logran limar las asperezas sobre la valoración de las empresas, el sector minero entrará en una era de consolidación sin precedentes donde el tamaño y el control de los minerales del futuro lo serán todo.